Apostando por el minimalismo

La seriedad que se presupone que deben tener determinadas empresas tanto en el trato como en las formas y la falta de presupuesto a la hora de dar un toque propio y personalizado a nuestras oficinas hace que el minimalismo vuelva a imponerse como la tendencia dominante en cuanto a decoración de empresas se refiere. Olvidate del toque retro que dominaba el campo […]

La seriedad que se presupone que deben tener determinadas empresas tanto en el trato como en las formas y la falta de presupuesto a la hora de dar un toque propio y personalizado a nuestras oficinas hace que el minimalismo vuelva a imponerse como la tendencia dominante en cuanto a decoración de empresas se refiere. Olvidate del toque retro que dominaba el campo hace años y saluda al minimalismo.

Lo bueno de este tipo de decoraciones es que dificilmente pasan de moda y que podemos darle un toque completamente distinto con un par de complementos si nos lo proponemos. La versatilidad con la que cuenta es un plus, ya que, al ser muebles muy funcionales y estéticamente sobrios, con que le demos cualquier toque de color, podemos lograr distintos tipos de efectos.

Los principios del minimalismo se centran en usar muebles y elementos básicos y en huir de los complementos recargados. Cuanto más homogénea y pura sea la decoración, más cerca estaremos de haber acatado todos sus principios.

El contrachapado pintado de blanco, el acero y el vidrio son algunos de los elementos que se usan, mientras que los colores dominantes son los blancos puros (que además ofrecen mucha luminosidad), los grises más claros y los negros para los más atrevidos.